Integración de VeriFactu con otros sistemas (ERP, CRM, contabilidad)

La entrada en vigor de los nuevos modelos de registro digital ha llevado a miles de empresas a preguntarse cómo adaptar sus flujos actuales a las obligaciones de verifactu. Más allá del cumplimiento, lo que realmente preocupa a muchas organizaciones es cómo integrar este sistema con todo lo que ya utilizan en su día a día. No es lo mismo implementar un programa desde cero que hacerlo en un entorno donde ya existen herramientas de gestión, contabilidad, ventas y atención al cliente funcionando en simultáneo. Y ahí es donde empieza el verdadero reto: lograr que todo conviva sin duplicar tareas ni generar más carga de trabajo.

Lo que encontrarás aquí es una explicación honesta, sencilla y práctica sobre cómo funciona esta integración y cómo puedes enfrentarte a ella sin sentir que estás reconstruyendo tu negocio desde cero.

Por qué la integración es tan importante hoy

Cada empresa funciona de una manera distinta. Algunas tienen un ERP robusto que centraliza casi todo. Otras utilizan un CRM para coordinar ventas y un software contable por separado. Y también están quienes trabajan con soluciones más ligeras, pero que ya son parte esencial de sus rutinas.

VeriFactu no viene a reemplazar esos sistemas. Su objetivo es garantizar que la información de facturación sea íntegra, trazable y compatible con los requisitos fiscales. Por eso la clave no es elegir entre lo que ya usas y lo nuevo. La clave es conectar ambos mundos para que hablen el mismo idioma.

Cuando la integración es correcta, los beneficios se sienten rápido. Disminuyen los errores humanos, se acelera la carga administrativa y se gana visibilidad sobre el negocio. Cuando la integración es deficiente, en cambio, empiezan los problemas habituales: facturas duplicadas, registros incompletos, procesos lentos o discrepancias entre áreas que antes no existían.

Cómo se conectan realmente los sistemas entre sí

En teoría, la integración debería ser fácil. Basta con que el ERP, CRM o software contable tenga conectores o APIs que permitan transmitir información a VeriFactu. Pero en la práctica, intervienen muchos factores que condicionan el proceso.

Para entenderlo mejor, conviene mirar tres niveles:

Nivel 1. Integración técnica

Es la parte donde los programas se conectan entre sí. Aquí se revisa si:

  • Ambos sistemas tienen APIs compatibles.
  • La información se puede enviar y recibir sin perder formato.
  • Los datos se actualizan en tiempo real o en intervalos programados.

Lo normal es que esta parte la gestione el proveedor del software o el departamento de TI. Aun así, vale la pena tener claro que una integración técnica mal hecha puede generar inconsistencias difíciles de rastrear.

Nivel 2. Integración operativa

Incluso si la parte técnica funciona, el trabajo diario puede seguir siendo complicado si los procesos no están bien definidos. Este es el punto donde se ajusta:

  • Qué área genera la factura.
  • Qué sistema manda la información inicial.
  • Qué programa tiene la versión definitiva del documento.
  • Cómo se corrige una factura errónea.

Cuando estos flujos no están documentados, es muy común que diferentes departamentos trabajen con información distinta sin darse cuenta.

Nivel 3. Integración humana

Aunque suene extraño, este nivel suele ser el más importante. Las personas deben entender qué cambia, por qué cambia y cómo usar las herramientas en conjunto. De lo contrario, el sistema puede estar perfectamente integrado en papel, pero no en la vida real.

Integración de VeriFactu con un ERP

Los ERP ya concentran gran parte de la actividad de las empresas. Desde inventario hasta finanzas, pasando por compras, ventas y reportes. Por eso integrarlos con VeriFactu puede parecer un reto, aunque también ofrece las mayores ventajas.

Cuando el ERP está bien conectado:

  • La factura se genera de forma automática al cerrar una venta o un pedido.
  • Los datos fiscales se completan sin riesgo de errores.
  • Los registros se envían directamente a la autoridad fiscal si la empresa usa la modalidad automatizada.
  • Todo queda archivado en un único sistema, sin duplicidades.

Dónde suelen aparecer los problemas:

  • ERP antiguos sin conectores actualizados.
  • Inconsistencias entre los datos del ERP y la configuración fiscal requerida.
  • Procesos internos que no coinciden con la estructura obligatoria del registro.

La mejor forma de evitar estos fallos es realizar pruebas piloto antes de activar la integración completa. Muchas empresas lo activan directamente y los errores aparecen en plena operación.

Integración con CRM: ventas y facturación sincronizadas

El CRM no solo registra clientes. También gestiona oportunidades, comunicaciones, procesos comerciales y en muchos casos la parte logística. Integrarlo con VeriFactu permite que el equipo comercial facture sin depender del área administrativa, siempre siguiendo las reglas fiscales.

Cuando la integración está bien hecha:

  • El equipo de ventas podría generar facturas desde el propio CRM.
  • Toda la información del cliente se sincroniza sin duplicarse.
  • Se reduce la fricción entre ventas y administración.
  • La trazabilidad mejora desde la primera interacción hasta el pago final.

Dónde suelen aparecer los problemas:

  • Campos incompletos en el CRM que impiden generar facturas válidas.
  • Equipos comerciales que siguen registrando datos manualmente.
  • CRM demasiado personalizado que dificulta la integración estándar.

La clave está en revisar los datos obligatorios para facturar y asegurarse de que el CRM los pide antes de cada venta. Esto elimina errores antes de que ocurran.

Integración con el software de contabilidad

Aquí la integración suele ser más directa, porque ambos sistemas hablan el mismo lenguaje. Aun así, es fundamental asegurarse de que:

  • La numeración de las facturas coincida.
  • Las facturas rectificativas se reflejen correctamente.
  • Los asientos contables se generen con el formato adecuado.
  • No existan desajustes entre contabilidad y facturación.

Cuando la integración está bien configurada, el área contable trabaja con información limpia y sin duplicados, algo que no solo ahorra tiempo sino que evita sanciones y discrepancias en auditorías.

Beneficios de integrar todos los sistemas en un solo flujo

La integración de VeriFactu no se trata únicamente de cumplir con una obligación legal. También mejora la forma de operar. Algunos de los beneficios más notables incluyen:

  • Reducción de errores humanos.
  • Flujo de trabajo más rápido y menos dependiente del papel.
  • Mejor comunicación entre departamentos.
  • Datos actualizados en tiempo real.
  • Seguridad en la trazabilidad de la información.
  • Menor riesgo de sanciones por registros incompletos o alterados.

Las empresas que integran bien sus sistemas suelen descubrir que trabajar con un entorno conectado les permite tomar decisiones más rápidas y con mayor certeza.

Errores comunes al intentar integrar VeriFactu

Aunque cada empresa es distinta, tres errores se repiten constantemente:

  • Integrar todo de golpe sin una fase de pruebas.
  • No revisar la calidad de los datos antes de la integración.
  • Depender completamente del proveedor y no entender el flujo interno.

Resolver estos puntos antes del inicio evita la mayoría de complicaciones futuras.

Cómo preparar tu empresa para una integración exitosa

Si estás pensando en integrar VeriFactu con tus sistemas actuales, aquí tienes algunos pasos prácticos:

  • Revisa qué software utilizas y qué tan actualizados están.
  • Identifica los puntos donde se generan facturas.
  • Define quién será responsable de validar la información.
  • Solicita una prueba piloto antes de la implementación completa.
  • Capacita al equipo antes de activar la integración.
  • Documenta todos los cambios para evitar confusiones.

Hacerlo con calma y planificación evita interrupciones en tu operación diaria.

Conclusión

La integración de VeriFactu con ERP, CRM o sistemas contables no es solo un requisito técnico. Es un proceso que involucra tecnología, operaciones y personas. Cuando se hace bien, el resultado es un flujo de trabajo más simple, más seguro y mucho más eficiente.

Lo importante es entender que cada empresa tiene necesidades distintas y que una integración exitosa no se logra con prisa, sino con pruebas, comunicación y claridad.

Freeme es un software que incluye VERI*FACTU y permite la integración con otros sistemas para incorporar esta funcionalidad a través de API. Si crees que puede ser interesante o necesario en tu empresa, no dudes en contactarnos.

Veri*Factu en la práctica: paso a paso para aplicarlo mes a mes

Gestionar la facturación y la documentación contable puede ser una tarea que demande tiempo y atención constante. Herramientas modernas han llegado para simplificar este proceso, y una de ellas es el software Verifactu, que permite llevar un control preciso de facturas, comprobantes y registros fiscales. Usarlo correctamente cada mes no solo ayuda a mantener la contabilidad en orden, sino que también aporta tranquilidad frente a auditorías y obligaciones fiscales.

A continuación, te explicamos cómo implementar Veri*Factu paso a paso para aprovecharlo al máximo en tu rutina mensual.

1. Preparación antes de iniciar  

Antes de comenzar a trabajar con Veri*Factu cada mes, es fundamental realizar una preparación adecuada. Esto incluye organizar toda la documentación relevante, como facturas emitidas y recibidas, recibos de proveedores, nóminas y comprobantes de gastos. Tener esta información centralizada evita retrasos y errores al momento de ingresar los datos en el sistema.

También es recomendable revisar que la versión del software esté actualizada. Los proveedores suelen lanzar actualizaciones que incluyen mejoras de seguridad, funcionalidades adicionales y compatibilidad con cambios fiscales recientes. Mantener el software al día garantiza que los procesos sean más fluidos y seguros.

2. Configuración inicial del mes  

El primer paso dentro del mes es configurar Veri*Factu para reflejar correctamente el periodo contable. Esto incluye:

  • Establecer el mes y año que se va a procesar.
  • Verificar que los datos de la empresa, como razón social, RFC y datos de contacto, estén correctos.
  • Revisar las cuentas contables y las categorías de gastos, asegurándose de que coincidan con la estructura contable de la empresa.

Una configuración inicial precisa evita inconsistencias a lo largo del mes y facilita la generación de reportes y balances.

3. Registro de facturas emitidas  

Uno de los elementos principales del software es la gestión de facturas emitidas. En este paso, se deben ingresar todas las facturas que la empresa ha emitido durante el mes. Algunas recomendaciones para esta etapa son:

  • Ingresar cada factura con datos completos, incluyendo cliente, fecha de emisión, conceptos y montos.
  • Adjuntar archivos digitales de las facturas en formato PDF o XML, si el software lo permite.
  • Verificar que los totales coincidan con los registros contables y bancarios.

Llevar un registro detallado asegura que la contabilidad sea confiable y que no se omita ninguna transacción importante.

4. Registro de facturas recibidas  

De manera similar, las facturas recibidas deben registrarse cuidadosamente. Esto permite llevar un control sobre los gastos y facilita la deducción de impuestos. Los pasos clave incluyen:

  • Registrar cada factura con los datos del proveedor y la fecha de recepción.
  • Categorizar los gastos según la naturaleza del servicio o producto recibido.
  • Revisar que los montos correspondan con los comprobantes físicos o electrónicos.

Una vez ingresadas todas las facturas, el software permitirá generar reportes automáticos que faciliten la conciliación contable y el análisis de gastos.

5. Gestión de notas de crédito y ajustes  

Durante el mes, es común que surjan devoluciones, ajustes o errores en facturas que requieran notas de crédito. Veri*Factu facilita la incorporación de estos movimientos para mantener la contabilidad precisa.

  • Registrar las notas de crédito inmediatamente al recibirlas.
  • Asociarlas con las facturas originales para que queden vinculadas correctamente.
  • Verificar que los ajustes impacten de manera correcta en los reportes mensuales.

El manejo adecuado de estos ajustes evita inconsistencias y garantiza que los estados financieros reflejen la realidad de la empresa.

6. Conciliación bancaria  

Una parte esencial del cierre mensual es la conciliación bancaria, que asegura que los registros contables coincidan con los movimientos reales en las cuentas. Veri*Factu permite importar los estados de cuenta y compararlos con las facturas y recibos ingresados.

  • Revisa cada transacción y asegúrate de que esté registrada en el sistema.
  • Identifica diferencias o transacciones pendientes de registro.
  • Ajusta los datos en caso de errores o retrasos en la contabilización.

Este paso es crucial para mantener la contabilidad confiable y para detectar posibles problemas financieros a tiempo.

7. Generación de reportes y análisis  

Una de las ventajas de usar Veri*Factu es la posibilidad de generar reportes detallados de manera automática. Entre los más útiles para el cierre mensual se encuentran:

  • Reportes de facturas emitidas y recibidas.
  • Estados de cuentas y conciliaciones.
  • Resúmenes de impuestos a pagar y deducibles.
  • Análisis de gastos por categoría o proveedor.

Estos reportes permiten tener una visión clara del desempeño financiero y preparar la información necesaria para declaraciones fiscales, auditorías o decisiones estratégicas.

8. Revisión y cierre del mes  

Antes de finalizar el mes, es importante realizar una revisión exhaustiva de toda la información ingresada. Esto incluye:

  • Verificar que todas las facturas y notas de crédito estén registradas correctamente.
  • Confirmar que los balances y reportes reflejen la realidad financiera.
  • Revisar posibles errores o inconsistencias que puedan afectar el cierre contable.

Una vez realizada la revisión, se puede proceder al cierre del mes dentro del software, asegurando que toda la información quede protegida y lista para el siguiente periodo.

9. Respaldo y almacenamiento seguro  

Aunque Veri*Factu ofrece almacenamiento digital seguro, siempre es recomendable realizar respaldos adicionales. Esto garantiza que, ante cualquier eventualidad, la información esté disponible y pueda recuperarse sin inconvenientes.

  • Guardar copias en servidores seguros o en dispositivos externos.
  • Revisar periódicamente la integridad de los archivos respaldados.
  • Mantener un sistema de organización que facilite la recuperación de información cuando sea necesario.

El respaldo constante es una práctica que reduce riesgos y aporta tranquilidad a quienes gestionan la contabilidad.

10. Integración con otras herramientas contables  

Finalmente, para maximizar la eficiencia, es conveniente aprovechar la integración de Veri*Factu con otras herramientas contables y de gestión. Esto permite que los datos fluyan automáticamente entre diferentes sistemas, evitando duplicidad y errores.

  • Vincular el software con sistemas de facturación, nómina o ERP.
  • Automatizar la generación de reportes consolidando información de distintas áreas.
  • Revisar periódicamente la sincronización de datos para mantener consistencia.

La integración fortalece la gestión contable y optimiza el tiempo de quienes administran la información financiera.

Conclusión  

Aplicar Veri*Factu mes a mes es mucho más que un procedimiento técnico: es una práctica que aporta orden, eficiencia y seguridad a la gestión contable. Desde la preparación inicial hasta la generación de reportes y el respaldo de información, cada paso contribuye a una contabilidad más confiable y organizada.

Al seguir un proceso estructurado y aprovechar todas las funcionalidades del software, profesionales y empresas pueden dedicar menos tiempo a tareas administrativas y más tiempo a la toma de decisiones estratégicas. En un entorno donde la precisión y la eficiencia son clave, tener un sistema confiable para gestionar facturación y registros fiscales es una inversión que vale la pena.

¿Qué sanciones reales hay si no cumples con Veri*Factu?

Si eres autónomo o gestionas una pequeña empresa, seguramente has oído hablar de Veri*Factu y de la necesidad de utilizar un software Verifactu para emitir facturas conforme a la ley antifraude. Sin embargo, más allá de la teoría, muchos se preguntan: ¿qué sucede realmente si no cumplo con esta normativa? En este artículo exploraremos de forma clara las sanciones y consecuencias económicas que pueden derivarse de no aplicar Veri*Factu correctamente, con ejemplos prácticos y advertencias útiles para evitar problemas.

El objetivo no es alarmar, sino ofrecer una guía realista que ayude a profesionales y pymes a comprender la importancia de adaptarse a tiempo.

Multas económicas: la consecuencia más inmediata  

La sanción más conocida y directa de no cumplir con Veri*Factu son las multas económicas. Estas pueden variar dependiendo de la gravedad de la infracción y del tamaño del negocio.

Por ejemplo:

  • Errores en la emisión de facturas: si una factura no cumple los requisitos de registro o no se integra correctamente en el sistema, Hacienda puede imponer multas que suelen oscilar entre 100 y 1.500 euros por factura. Para un autónomo con pocas facturas, esto puede ser un golpe importante, pero para una pyme que emite decenas o cientos de facturas, la cifra se multiplica rápidamente.
  • Falta de comunicación de registros: no enviar o no disponer de los registros exigidos por Veri*Factu puede derivar en sanciones más severas, que en algunos casos superan los 3.000 euros por documento si se considera una infracción reiterada o intencionada.

Ejemplo práctico: un pequeño taller que emite 50 facturas al mes y tiene errores en la homologación de 5 de ellas podría enfrentarse a multas de hasta 7.500 euros anuales solo por ese concepto.

Recargos por regularización y ajustes contables

Otro aspecto menos visible, pero igualmente importante, son los recargos que se aplican al regularizar facturas o ingresos cuando se detecta que no se ha cumplido la normativa.

Cuando Hacienda identifica que ciertos documentos no cumplen con Veri*Factu:

  1. Solicita la corrección o regularización de las facturas.
  2. Aplica recargos sobre los impuestos derivados, que pueden ser del 5% al 20% dependiendo del tiempo transcurrido desde la emisión original y del tipo de error.

Esto significa que, incluso si el negocio decide corregir la situación voluntariamente, la acción puede generar costes adicionales.

Advertencia: los recargos se suman a la multa inicial y, en algunos casos, a intereses de demora si el periodo de regularización se prolonga.

Impacto en la contabilidad y obligaciones fiscales 

No cumplir con Veri*Factu también tiene consecuencias indirectas sobre la contabilidad y las obligaciones fiscales.

Algunas de ellas son:

  • Desajustes contables: facturas que no se registran correctamente pueden generar discrepancias en los libros contables, afectando balances y declaraciones.
  • Auditorías más rigurosas: empresas y autónomos con registros irregulares tienen más probabilidades de ser auditados. Esto implica tiempo, documentación adicional y posibles costes de asesoría externa.
  • Problemas en deducciones fiscales: si las facturas no cumplen la normativa, Hacienda podría rechazar gastos o deducciones, lo que incrementa la carga fiscal.

Ejemplo: un autónomo que compra materiales para su actividad y no registra correctamente las facturas por errores en Veri*Factu podría ver negada la deducción de esos gastos, aumentando su cuota de IRPF o IVA.

Riesgo de sanciones graves por reincidencia

Las infracciones aisladas pueden resolverse con correcciones y pagos de multas. Sin embargo, la reincidencia agrava la situación.

Hacienda considera infracciones graves cuando:

  • Se detectan errores repetidos en el registro de facturas.
  • Hay intentos de ocultar documentos o manipular datos.
  • No se realizan las correcciones a pesar de requerimientos formales.

En estos casos, las sanciones pueden superar los 6.000 euros por factura y, en casos extremos, incluso implicar acciones legales o responsabilidades penales para los responsables de la empresa.

Recomendación: mantener un registro ordenado y utilizar un sistema compatible desde el principio es la forma más segura de evitar este tipo de sanciones.

Consecuencias para autónomos y pequeñas empresas

Aunque las grandes empresas pueden absorber mejor las sanciones, para autónomos y pymes los impactos son más sensibles:

  1. Económicos: una sola multa significativa puede representar un porcentaje importante de la facturación mensual.
  2. Operativos: la necesidad de corregir facturas y registrar documentos de manera retroactiva consume tiempo que podría dedicarse a la actividad principal del negocio.
  3. Reputacionales: clientes y proveedores pueden percibir falta de profesionalismo si se retrasan facturas o se generan errores constantes.

Ejemplo realista: un pequeño estudio de diseño con 10 clientes podría enfrentarse a multas y recargos de varios miles de euros si no adapta su sistema a Veri*Factu, además de perder horas valiosas revisando registros y corrigiendo errores.

Cómo minimizar riesgos y evitar sanciones

Cumplir con Veri*Factu no solo evita multas, sino que mejora la gestión del negocio y protege la tranquilidad de autónomos y responsables de pymes. Algunas medidas prácticas incluyen:

  • Adoptar un software compatible: elegir un sistema que cumpla con todos los requisitos legales y mantenga un registro inalterable de facturas.
  • Capacitación: dedicar tiempo a aprender cómo funciona Veri*Factu y cómo registrar correctamente cada documento.
  • Revisión periódica: verificar que los registros y facturas emitidas estén correctamente homologados y archivados.
  • Asesoría profesional: contar con un gestor o asesor contable que supervise la implementación y resuelva dudas sobre la normativa.

Tip: la inversión en un buen software y asesoramiento suele ser mucho menor que el coste de una sanción grave, especialmente para negocios pequeños.

Conclusión: las sanciones existen y conviene tomarlas en serio  

No cumplir con Veri*Factu no es simplemente un error administrativo; tiene consecuencias económicas, fiscales y operativas que pueden afectar significativamente a autónomos y pequeñas empresas.

Desde multas directas y recargos hasta auditorías más estrictas y pérdida de deducciones fiscales, los riesgos son reales y cuantificables. La mejor estrategia es adaptarse a tiempo, utilizar un software certificado y mantener un control estricto de todos los registros de facturación.

Tomar estas precauciones no solo evita sanciones, sino que también aporta tranquilidad, orden y seguridad legal, algo imprescindible en la gestión diaria de cualquier negocio, sin importar su tamaño.

Veri*factu para autónomos: ¿Por qué no puedes esperar a julio de 2026?

Si trabajas por cuenta propia, ya sabes que entre gestiones, clientes, pagos y declaraciones… el día a día nunca da tregua. Y ahora, con la entrada obligatoria de Verifactu*, parece que hay una nueva casilla en tu lista de “cosas que no puedes dejar para después”. Pero aquí va una advertencia honesta y sin rodeos: esperar a julio de 2026 para actuar puede ser el mayor error de tu vida fiscal.

Hoy más que nunca, necesitas una solución que se adapte a ti. Una herramienta que te facilite la vida sin complicarte con tecnicismos. Algo como una APP para autónomos que te acompañe sin sustituir la labor de tu asesoría, y que cumpla con lo que exige la Agencia Tributaria.

En ese sentido, freeme puede convertirse en un aliado valioso aunque, cuidado: no es un software contable. Aun usándolo, seguirás necesitando quien lleve tus impuestos al día. Pero como programa de gestión, tendrá que cumplir con la Ley Antifraude y, por ello, integrará Verifactu*.

¿Y tú? ¿Estás ya pensando cómo prepararte? Ojo: no se trata de entrar en pánico, sino de entender el cambio y anticiparte con inteligencia.

¿Qué es exactamente Verifactu* y por qué te afecta como autónomo?  

Verifactu* es un nuevo sistema diseñado por la Agencia Tributaria para garantizar la trazabilidad, integridad y autenticidad de las facturas emitidas por cualquier profesional o empresa. Su objetivo es sencillo: evitar que se manipulen los datos después de su emisión y fomentar la transparencia en las operaciones económicas.

Y sí, te afecta directamente como autónomo. Porque aunque factures poco, aunque lo hagas a través de una app sencilla o incluso desde plantillas en Word, si estás usando un programa informático, ese sistema tendrá que cumplir las condiciones impuestas por la ley.

A partir de julio de 2025, los desarrolladores de software deben tener sus programas adaptados. Y tú, como persona usuaria, deberás estar utilizando un sistema conforme a la Ley Antifraude antes de julio de 2026. Ni más, ni menos.

¿Qué pasa si esperas demasiado?  

El error más común entre profesionales autónomos es pensar: “ya me lo dirá mi asesoría cuando llegue el momento” o “eso será como lo de la factura electrónica: se pospondrá”. Pero aquí la cosa va en serio.

Estos son algunos de los riesgos reales de no actuar con tiempo:

  • Multas económicas por uso de software no homologado: desde los 50.000 € en adelante, dependiendo del volumen de negocio y si se detecta reincidencia.
  • Facturas inválidas: si tu sistema no cumple, Hacienda podría considerar que tus facturas no son válidas, con lo que eso implica en devoluciones de IVA o deducciones rechazadas.
  • Pérdida de tiempo (y dinero) en el último momento: intentar adaptarte de golpe en junio de 2026 puede ser más caro, más estresante y menos efectivo.
  • Impacto en tu relación con asesorías o software: muchos despachos empezarán a exigir sistemas compatibles para seguir prestando servicio con garantías.

¿De verdad quieres vivir esa carrera contra el reloj cuando podrías resolverlo con calma desde ahora?

Freeme: un ejemplo de soluciones útiles (pero no milagrosas)  

Entre las opciones que han empezado a llamar la atención, freeme destaca como una solución pensada para facilitar la vida de autónomos y pequeñas empresas. Su enfoque es claro: simplicidad, gestión ordenada, sin pretensiones de ser una herramienta fiscal ni contable.

Lo importante es entender que freeme es una APP para autónomos, pero no sustituye tu contabilidad. Y aunque tendrá implementado Verifactu*, sigue siendo necesario contar con tu software contable ya sea a través de una asesoría o una plataforma fiscal especializada para cumplir con todas las obligaciones.

Entonces, ¿por qué vale la pena considerarla?
Porque puede ayudarte a:

  • Gestionar facturas de forma sencilla y compatible con la normativa.
  • Tener orden desde el origen, lo que te ahorra dolores de cabeza al cierre.
  • Asegurar que lo que emites es íntegro, seguro y trazable, tal como exige la Ley Antifraude.

Pero insistimos: no es una solución total, sino parte de un ecosistema más amplio que debe incluir asesoría, control financiero y cultura de cumplimiento.

¿Cómo saber si estás usando un sistema válido?  

Una de las grandes dudas que tienen los autónomos ahora mismo es: ¿cómo sé si lo que uso sirve o no para cumplir la ley?

Aquí te dejamos un pequeño checklist para hacerte una idea rápida:

✅ ¿Tu programa impide modificar o eliminar una factura una vez emitida?
✅ ¿El sistema garantiza la trazabilidad de cada movimiento o cambio?
✅ ¿Incluye una forma de enviar las facturas a Hacienda si así se requiere?
✅ ¿Está certificado o en proceso de certificación bajo la Ley Antifraude?

Si alguna de estas respuestas es “no” o “no lo sé”, necesitas revisar tu sistema cuanto antes. Y si trabajas con plantillas manuales, aún más.

El cambio no tiene que ser traumático (si empiezas ahora)  

Adaptarte a Verifactu* no tiene por qué ser complicado, costoso o estresante. Lo que sí necesita es tiempo, buena información y decisiones bien tomadas.

Aquí algunos pasos realistas y humanos para empezar:

  1. Habla con quien te lleva la contabilidad: si tienes asesoría, pregunta si están preparados para Verifactu* y qué herramientas recomiendan.
  2. Evalúa tu herramienta actual: ¿es viable seguir con ella? ¿Planea adaptarse a tiempo?
  3. Prueba alternativas como freeme: si estás empezando o buscando un sistema fácil, considera apps pensadas para autónomos que ya están en proceso de adaptación.
  4. No esperes al cierre del año: cuanto antes empieces, más natural será la transición.
  5. Pide ayuda si lo necesitas: no estás solo. Hay asesores, comunidades de autónomos y plataformas que pueden orientarte paso a paso.

Esto no va de ser experto en normativas. Va de cuidar tu trabajo.  

Al final, Verifactu* no es un castigo ni un obstáculo. Es una herramienta más en el proceso de modernización de tu actividad. Y aunque al principio puede dar respeto, la realidad es que digitalizar y asegurar tus facturas es también cuidar tu negocio.

Porque cuando todo está en orden desde el principio, duermes mejor. Trabajas con más confianza. Y puedes dedicar tu tiempo a lo que verdaderamente importa: hacer crecer tu proyecto.

Conclusión: actuar ahora es libertad, no presión  

Julio de 2026 parece lejano, pero el proceso de adaptación comienza mucho antes. Si esperas al final, todo será más difícil, más caro y más confuso. Pero si empiezas hoy, puedes elegir tu camino, tu herramienta, tu ritmo.

No te obsesiones con saberlo todo, pero no te desconectes.
No necesitas ser contable ni experta en legislación fiscal para empezar a moverte. Solo necesitas información clara, herramientas adecuadas y alguien que te oriente.

Y si además tienes una APP para autónomos que te acompaña con empatía y funcionalidad (como freeme), mejor que mejor.